Las balas también alcanzaron al dueño del negocio José Rolando Sebastián López de 28 años, y a Mario Enrique Aguilar de 19 años.
Testigos indican que el atentado se produjo desde un automóvil Honda Blanco, en el que se movilizaban al menos 3 individuos. Acudieron socorristas de los Bomberos Voluntarios, quienes establecieron que las victimas habían perecido a consecuencias de múltiples heridas de bala, principalmente en la cabeza y el pecho. Peritos del Ministerio Público recogieron 25 casquillos 9 milímetros.
Detectives de la Policía Nacinal Civil informaron que Hernández dirigía la banda más grande de extorsionistas de la ciudad de Mazatenango y sus alrededores.
Según la hipótesis policíaca los pistoleros querían matar solo al jefe bandolero, quién era temido en el área, y su muerte habría sido un ajuste de cuentas entre maleantes.

